EL proyecto de las galletas va viento en popa

Proyecto de madres jóvenes

Ximena Quiroga Flor
LatiCe

Durante mi visita a La Paz – Bolivia en enero del 2016, vi con alegría que el proyecto al que LatiCe ha apoyado económicamente desde Suecia para su arranque ya está en marcha.

Hace ya unos meses que la gente de la organización no gubernamental «Hormigón Armado» que trabaja con lustrabotas en la ciudad de La Paz- Bolivia, ha logrado activar un proyecto para dotar a las jóvenes madres de un trabajo estable con el cual puedan ayudarse a mejorar sus condiciones de vida.

El «proyecto de las galletas», como le decimos familiarmente, consiste en capacitar a las madres jóvenes para que formen parte del proyecto que dota de galletas a toda Bolivia y que son repartidas como parte del subsidio materno infantil a nivel nacional.

Proyecto de las galletas

Con formación en pastelería y gastronomía, Manuel Alejandro Castillo Chávez es el encargado de dirigir al equipo de madres que se encarga de producir las galletas.

Manuel nos cuenta que en el grupo hay entre 14 y 15 mamás que trabajan en dos turnos. «son madres solteras, muchas en situaciones vulnerables que pese a los inconvenientes vienen, se capacitan y cumplen con su trabajo, son muy admirables y merecen todo nuestro respeto», dice Manuel, orgulloso de ser parte de éste proyecto. Es solo medio tiempo, nos cuenta Manuel, pero a la vez les ofrecemos guardería y aprenden un oficio con el cual poder sostener a sus hij@s y salir adelante.

Manuel Alejandro Castillo Chavez

Aparte del tema mismo de las galletas trabajamos otras cosas como responsabilidad, higiene, respeto, comunicación, autoestima, lo cual les da una capacitación más integral para que puedan tener otras oportunidades cada vez mejores.

«Tengo una wawita de 3 años y estoy embarazada de mi segunda wawita, y trabajar en el proyecto me ayuda a poder pagar mi alquiler y comprar leche», me dice Joselyn, una de las madres jóvenes que trabajan en el proyecto.

Neiza, otra de las madres del proyecto nos cuenta parte de su rutina diaria, «salgo a lustrar calzados temprano y por la tarde vengo a trabajar con lo de las galletas, tengo 4 hijos mi bebé tiene 2 meses, mi otro hijo 1 año y medio, el otro 3 y el otro 4, soy madres sola y con mis cuatro hijos salgo adelante.

Neiza nos cuenta que «una de las cosas buenas del proyecto para mi es que puedo venir a trabajar con mis hij@s, no siempre se puede trabajar con los hijos, en la calle te los pueden empujar, se pueden lastimar o perder, pero aquí están en un lugar seguro y nosotras estamos cerca».

Neiza, otra de las madres del proyecto

El siguiente paso sería organizar bien la guardería, camitas y un lugar donde puedan estar las wawas mientras nosotras trabajamos dice Neiza.

Paola, otra de las madres jóvenes me cuenta, «yo hago galletas, y también he aprendido a hacer tortas y queques, arto he aprendido en el proyecto y con lo que gano me ayudo a pagar mi alquiler donde vivo con mi hijito que tiene 9 meses, estoy bien contenta, sobre todo por mi hijito».

Nuestra meta es llegar a 200 kilos por día dice Manuel, «eso puede ser una buena ganancia para todas; por ahora estamos empezando poco a poco, y el ritmo está yendo de subida, el objetivo se está cumpliendo».

«El trabajo siempre cambia las cosas, el trabajo y la voluntad lo cambian todo, cualquier vicio o cualquier problema, porque una mente ocupada y un cuerpo ocupado no tienen problemas siempre es libre» «Cuando se van de aquí se van cansadas, pero contentas sabiendo que están invirtiendo su tiempo en algo bueno», concluye Manuel la entrevista con una sonrisa.

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